sábado, 14 de diciembre de 2013

AMIGOS, BIENVENIDOS AL CIRCO...¡QUÉ EMPIECE EL ESPECTÁCULO!






Buenas noches, amigos de mi forma de contar historias. Por estas latitudes ha llegado el invierno hace unos pocos días. Ya sé que muchos de vosotros ya lleváis más de un mes entre fríos y nieves, disfrutando del calor de vuestros hogares; de esa leña que no termina de consumirse  y en la que dejáis vuestra mirada perdida. Sois muy afortunados de poder sentir ese calor desde vuestro sillón o, quizás, sentados en una alfombra ya desgastada por el pisar de aquellos a los que ya hemos empezado a echar de menos. A mí me ha gustado siempre apoyar mi espalda en el faldón del sofá y sentado en el suelo mirar como las llamas acarician los leños que tranquilos y confiados disfrutan en su regazo, ajenos a lo que se les viene encima. Me gusta estar así, dejando volar mi mente…ahora, pienso en esos momentos que antaño solía disfrutar mucho, intensamente, y pienso en que estamos llegando a una de las épocas más entrañables del año; época con un marcado carácter religioso, al menos para algunos de nosotros que, queramos o no, está asociado a nuestra cultura y nuestra forma de entender la vida. Yo, desde luego, así lo vivo y así os lo quiero contar y así lo he querido compartir con vosotros, que sois mis compañeros de viajes por este mundo de la literatura infantil. Estamos ya casi en período de Navidad. Los niños, aquellos para los que, principalmente, escribo mis historias, están deseando acabar las clases y tener ese tiempo de diversión, juegos, alegrías y, sobre todo, ilusiones…aquí, en nuestro blog, entendemos mucho de esto, ¿verdad? Perdonadme aquellos a los que la Navidad ya no les diga nada o tan sólo la vean como un tiempo de motivos puramente crematísticos. Este tiempo que se nos avecina es un tiempo de frío, sí, pero con la puerta abierta a situaciones acogedoras; nos invita a estar en familia, disfrutar más que nunca de amigos y compañeros; nos invita a pensar en lo que dejamos aparcado el año pasado por esta época y hacemos votos por ver si este año sí lo podemos sacar adelante…no hablo de nada especial, pero estoy seguro de que a alguien que lea mis pensamientos aquí, le recuerda algo que realmente dejó sin terminar en las Navidades pasadas: no hablo sólo de problemas personales, familiares, de amistades perdidas, de amores sin consolidar; sino también de ilusiones perdidas y de aquellas que sólo necesitan un poco de empuje por nuestra parte para que se hagan realidad. De ilusiones va esta noche, ¡cómo no!, nuestra entrada. De ilusiones nos habla siempre el circo, ese circo que dejamos aparcado las Navidades pasadas y que volvemos a poner en marcha éstas, porque ellos, los sacrificados hombres y mujeres de todos los circos que en esta época se ponen en marcha, son los mejores portadores de ilusiones. En este tiempo mágico de las fechas navideñas de nuevo volveremos a ver esas caras de asombro y esos ojos brillantes de expectación que suelen poner nuestros pequeños bajitos cuando, sentados en las cálidas gradas de esos espectáculos entrañables que son los Circos, vean aparecer al maestro de ceremonias que dirá enérgicamente ¡Qué empiece el espectáculo!; y tras él vean entrar en la pista preciosos y diligentes animales que harán las delicias de ellos y…también de nosotros porque, os aseguro que, el niño que fuimos sigue latente en nuestro interior…por eso nos gusta tanto este mundo de la literatura infantil y disfrutamos con nuestra compañía en este rincón de este mundo que es internet.
Pues ya sabéis, los asiduos a mis historias y las ilustraciones que las acompañan, que este cuento ha sido maravillosamente ilustrado por mi entrañable compañera Laura Vazval (reservados todos los derechos de autor. http://lauravazval.blogspot.com). Laura, gracias. ¡Hace tiempo que no compartimos nuestros últimos proyectos! Pásate por nuestro rincón y cuéntanos cómo te va y algo de tus nuevas ilusiones y trabajos (la Navidad se acerca…) que seguro que nos va a encantar. Gracias, querida Laura. Un fuerte abrazo desde aquí para Asturias que tanto cariño la tengo por la buena gente que he conocido.
 Otras entradas sobre este cuento las podéis encontrar en los días: 9 de junio, 22 de octubre , 16 de diciembre y 26 de enero de 2012 y 21 de abril de este 2013 que ya está tocando a su fin.
Bueno, amigos, se me encoge el corazón cuando tengo que despedirme de vosotros, como si estuviese en una estación de tren, de esas que están perdidas en esos pueblos fríos y que hoy se me antoja que además está cubierta de niebla helada…hoy me cuesta más que nunca despedirme de todos vosotros…y no sé el porqué. Un cariñoso saludo y qué paséis una buena noche en brazos de Morfeo que seguro os portará a las gradas del fabuloso Circo Markus. Disfrutad del sueño sentados bajo su gran carpa bicolor.

Ciao, qué descanséis.


En “¡Qué empiece el espectáculo!” se cuenta cómo un modesto circo, el Circo Markus, se sobrepuso a una grave situación que se le presentó durante su temporada de actuaciones en aquella Villa. El Circo protagonista de esta historia era conocido por sus bien cuidados y amaestrados animales. Ellos son los protagonistas de este relato…bueno, ellos y sus cuidadores.
¡Qué empiece el espectáculo! es un buen ejemplo de cómo el Espíritu de Equipo y el Compañerismo, valores que poseían los integrantes del Circo Markus, son básicos para salir de cualquier situación por complicada que parezca.

"No cabía un alfiler bajo la gran carpa de franjas rojas y blancas -como si del forro de un viejo colchón se tratase- del circo que aquellas fiestas, las Patronales de la Villa, acampó en sus afueras.

Disfrutaban por aquellos lugares de una bonita tarde de sábado cuando se disponía a dar comienzo la primera representación del grandioso espectáculo que, el Circo Markus, iba ofreciendo por todo el país. La expectación era máxima y se notaba reflejada en las miradas de los niños que abarrotaban las gradas y esperaban impacientes el inicio de la sesión. Todo eran risas, preguntas sin respuestas, gritos…La espera, entre el comer de palomitas, el dame un puñado más de pipas, y el estate tranquilo que ya empieza pronto, se hacía interminable. Los padres no sabían cómo retener a sus hijos presos de una excitación difícil de disimular.


¡Se apagan las luces!


Un rumor recorre los distintos niveles del graderío........."


Este cuento está registrado con la solicitud de registro de la propiedad intelectual  num V-898-13.


martes, 26 de noviembre de 2013

PASO A PASO, ALGUNO MÁS LARGO QUE OTRO…¡¡6.000 VISITAS!!



Hola amigos, ¿cómo estáis? ¿Cómo sentís que os trata la vida? A veces bien y otras mal, ¿verdad? Pues a mí, como podéis imaginar me pasa lo mismo. Ahora estoy en la época buena en la que estoy tranquilo interiormente y las cosas no me van mal. La verdad es que cuando no es así me busco algo, la mínima cosa/situación ilusionante, y cambio el sentimiento negativo por otro que me ayuda a esperar algo en el futuro próximo, que me devuelve el interés por continuar en este camino, a veces difícil, que es la vida. Bueno…pero hoy no hay que rebuscar mucho en ese baúl de la esperanza que siempre tenemos en la reserva de nuestro vivir; ¡¡ HOY HEMOS ALCANZADO JUNTOS LAS 6.000 ENTRADAS!! Hoy tenemos suficientes excusas para seguir ilusionados; suficientes motivos para estar orgullosos de tener un lugar como éste, hecho por todos nosotros (yo sólo soy el “administrador” J ) y para nosotros; un lugar al que acudimos cuando necesitamos compañía o, tan sólo, sentir que hay alguien más al otro lado, sentir su presencia a través del incansable pasar del número de visitas; saber que al otro lado hay alguien que piensa que, más tarde o temprano, nos asomaremos sin casi molestar, de puntillas quizá, y nos atreveremos a pasar nuestra vista por sus pensamientos y por sus ilusiones compartidas: algunos, los menos, lo empleamos como refugio para escribir lo que no se suele decir.

De verdad, enhorabuena a todos por este nuevo hito conseguido. Muy especialmente mi enhorabuena a los nuevos amigos que se han incorporado a nuestra sala especial dedicada a la literatura infantil, en su versión de álbum ilustrado. Sé que ha habido unos cuantos que se han acercado a esta ventana para quedarse; alguno de países exóticos, de gente encantadora que en estos días no están pasando por buenos momentos. A ellos, desde aquí, nuestro cariño, solidaridad y nuestra calurosa bienvenida animándoles a que se mantengan con nosotros y participen con sus comentarios sobre lo que lean aquí y sobre lo que, al hacerlo, seamos capaces de transmitirles. Bienvenidos.

Pero, ¿de quién es la simpática ilustración que nos ayuda en nuestra celebración? Pues ni más ni menos que de mi compañero, el ilustrador Daslav Mirko Vladilo Goicovic (reservados los derechos de autor) (http://damivago.cl/) (http://damivago.cl/blog/blog-de-respaldo), que desde  la lejanía, sabéis que vive en Chile, ha querido celebrar con nosotros, de la manera que mejor sabe, por medio de sus simpáticas ilustraciones, con esos números que no se colocan bien en su sitio J, estas seis mil visitas recibidas desde la apertura de este blog. Muchas gracias, Daslav. Sé que estás muy ocupado con tus responsabilidades y por eso te agradezco mucho más el que hayas querido estar con nosotros en esta nueva celebración camino de las primeras diez mil…ya queda poco. Recibe un fuerte abrazo desde aquí, con el aprecio de todos los que formamos esta pequeña comunidad y disfrutamos de tu arte. Amigos, si todavía no lo habéis adivinado, Daslav es el autor de las ilustraciones de mi cuento…os dejo a vosotros que lo adivinéis y me lo digáis por medio de vuestros comentarios.

¿Sabéis otra cosa? Diréis que no porque no lo he contado todavía…pues que tengo una buena noticia que daros: el otro día se puso en contacto conmigo, tras visitar nuestro blog, una prestigiosa editorial de libros de textos para niños en los primeros años de escuela, proponiéndome una colaboración para la creación de un personaje, con su historia, que sirva de hilo conductor a la hora de ir, a través de las páginas de los textos del curso, enseñando las distintas materias a los alumnos. El proyecto no está todavía definido, pero el ofrecimiento “…creemos que eres un muy buen candidato…” está hecho y mi respuesta positiva e ilusionada (ante las nuevas facetas que nos muestra la vida…al principio lo comentaba…) también. Falta el acuerdo final, una vez sea definido definitivamente el proyecto y las condiciones de entrega de trabajos. Estoy ilusionado y, por supuesto, vosotros, mis amigos en esta empresa, seréis los primeros en saber el final de la historia.

Bueno, pues con la vista puesta en estos números que nos ha regalado mi compañero Daslav, y con las ilusiones que cada uno hayamos descubierto al leer lo que hoy os traigo aquí, me despido de vosotros con un cariñoso saludo. Buenas noches y felices e ilusionantes sueños.


José Ramón.

sábado, 2 de noviembre de 2013

COSME Y LA TRUCHA








Hola, amigos. El tiempo vuela y ya han pasado unos doce días desde mis últimas confidencias con vosotros. Cada día que pasa nuevos amigos se arriman a ver “qué se cuece” por estos lares…y parece que les gusta porque se quedan y comparten su tiempo con nosotros haciendo que cada día seamos más los que disfrutando con la literatura infantil y, sobre todo, con la modalidad de “Álbum Ilustrado”, hayamos elegido este espacio: nuestra ventana a las ilusiones de todos. Todos las sentimos vibrar en nuestro interior y “mis” ilustradores, con su manera de plasmarlas físicamente, y yo, con mis letras, frases y composiciones, las materializamos por todos vosotros. Espero que hayamos sido capaces de reflejar lo que sentís cuando leéis y admiráis lo que aquí os presentamos.
Precisamente hoy os traigo de nuevo el trabajo de mi querida Tania, pequeña de estatura, pero gigante en su arte, simpatía y trato…y ¡una pedazo profesional!
Tania Rico Fernández (reservados los derechos de autor. http://www.tristania.es/  http://artenuntris.blogspot.com.es/), ya sabéis, por la entrada del pasado 30 de junio de 2013, que es la encargada de dar vida a esta tierna historia sobre Cosme…y…una bonita trucha. Cosme es el típico chaval que necesita del calor de la gente; del juego con sus “amigos”; de la amistad verdadera…Todo esto lo ha sabido reflejar Tania con gran maestría. Una vez más, y no me cansaré de hacerlo, quiero darte las gracias, amiga Tania, por compartir este proyecto conmigo que, una vez terminado -sé que está próximo el final-, intentaremos darle vida a través de algún concurso…por lo menos es nuestra primera intención, teniendo en cuenta lo precario del mundo editorial en estos tiempos de “penuria”…pero eso aún lo tenemos que decidir ella y yo juntos.
Hoy os quiero mostrar cómo ha sido el camino que Tania ha seguido para llegar a la ilustración final que os presentaba, en este blog, el pasado junio. Espero que viváis como yo, a través de esta entrada, con pasión y admiración, los pasos que ha ido siguiendo esta entrañable asturiana para empezar a dar vida a esta historia.
Os invito, también, a daros una vuelta por la entrada del 17 de julio de 2012 en la que podréis disfrutar, así lo espero, con lo que os pude mostrar de este cuento.
Muchas gracias a todos por vuestro calor, compañía y presencia en este espacio. Deseo que lo convirtáis en uno de vuestros lugares preferidos, elegido para escapar del mundo y poder sumergiros en vuestra intimidad, en la que podáis dar rienda suelta a vuestras emociones sin miedo ni pudor a ser observados…Buenas noches, queridos todos, desde Valencia… por esta semana.
José Ramón.


Esta es la historia de Cosme, un niño que, causa de su tartamudez, recibía el rechazo y las burlas de sus compañeros de juegos. Cosme quiso compartir su soledad con su única amiga a partir de aquél día…no fue tarea fácil porque se trataba de una pequeña trucha de ojos negros y piel resbaladiza que no se encontraba demasiado cómoda fuera del agua…aún así Cosme se afanaba en ello hasta que de pronto…
Es una historia tierna en la que se pone de manifiesto que el cariño entre las personas debe de estar más allá de sus apariencias y sus limitaciones físicas, porque en su interior siempre hay un corazón que merece la pena ser conocido y querido.


"Su constitución y su extrema delgadez llamaban la atención…….
 A parte de su aspecto físico, Cosme tenía un pequeño problema: tartamudeaba un poco, sobre todo cuando se ponía nervioso. Esto y, como digo, su aspecto físico, hacía que Cosme viviese un poco aislado del resto de niños. Nadie quería ir con él para evitar ser mofa del resto de amigos.

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sábado, 19 de octubre de 2013

RABO DE RATÓN

Buenas noches, queridos seguidores de mis historias, que no me canso de decir que son las vuestras también. De nuevo estoy con vosotros para pasar un rato que no veía el momento de su llegada. Estoy en una época en el que mi trabajo, que no es el de escritor; ¡ya me gustaría!, no me deja demasiado tiempo para compartirlo con vosotros. Hoy, sábado, he encontrado ese  momento y, aunque ya es un poco tarde, no me resisto a disfrutar del silencio de la noche, acompañado por el rumor de este mar que tengo a tan sólo unos metros de mi ventana, en vuestra compañía. Para mí, la noche es la mejor compañera para escribir. Cuando el silencio te envuelve, como una amante fiel, eres capaz de conseguir que aflore todo lo que quieres expresar y en la manera que lo quieres hacer. La noche es un buen aliado para escribir.
Bueno, pues hoy os traigo aquí un nuevo cuento con una circunstancia especial. Forma parte de una incipiente saga de aventuras de dos de mis amigos, unos ratones muy divertidos: Alf y Gos. Esta historia que comparto con vosotros es, en orden cronológico, la primera, aunque fue escrita posteriormente a la que es una continuación de ella: me refiero a “Queso Cremoso”, que ya conocéis (podéis ver dos entradas con esta historia los días 3 de marzo y 12 de octubre del año pasado, 2012).
En “Rabo de Ratón” nos aventuramos a vivir de cerca los temores y las diversiones de los dos pequeños roedores, cuya única obsesión, más de uno que de otro, era el queso que hacían con tanta maestría los moradores de aquel monasterio…pero no os cuento más y os dejo con una presentación de esta historia y, como siempre, unos párrafos significativos que os permitan, al menos por unos minutos, los que pasáis en mi mundo, meteros entre columnas, corredores, bodegas, claustros…
Qué lo disfrutéis sentados cómodamente en vuestro rincón preferido de vuestro hogar.
Un cariñoso saludo y buenas noches.
José Ramón.

Entre las montañas plagadas de árboles que se deslizan  protegiendo sus laderas con sus brazos repletos de recias hojas, nos situamos para vivir una divertida historia de dos ratones, más listos que inteligentes, aunque Gos tenía una inteligencia propia del más inteligente de su especie; en sus correrías entre los muros fríos de aquel monasterio que descansaba al abrigo del solitario y a veces triste valle. Y digo a veces triste, porque cuando sus monjes cantaban dejaba de serlo y parecía que el Sol se asomaba para ver de dónde venían esa bonitas voces que ya, desde hace mucho tiempo, formaban parte de aquel espacio que respiraba paz…¿siempre? …pues la verdad es que cuando Alf, con su barriga llena de queso -el más glotón de los dos-, y Gos corrían huyendo… divertidos a veces, y con el pánico metido en sus cuerpecillos blancos, otras; no se podía decir que se respirase precisamente paz.
Esta es una historia de aventuras en la que dos ratones campan a sus anchas por el monasterio, paseándose por los lugares donde trabajan, descansan y rezan los monjes a los que consideran sus amigos y protectores…bueno, no a todos...

"Era la hora de la comida; era cuando el Sol del mediodía más calentaba en aquel monasterio resguardado por las montañas y rodeado de magníficos ejemplares de abetos y de serios, altivos y elegantes cipreses. Los monjes hacían un alto en su callada labor y se disponían a comer.
Sentados en los bancos corridos de madera del austero comedor, con sus cabezas gachas cubiertas por sus amplias capuchas de color marrón oscuro y de tejido áspero y nada amable; estaban los monjes saboreando la sopa del día servida en sus cuencos de barro, mientras escuchaban al hermano de turno que, con voz clara, pausada y transmisora de espiritualidad, leía pasajes de alguno de los muchos libros religiosos que atesoraban.
En silencio, todos ellos, comían y meditaban sobre lo que estaban escuchando.
Gustaban echar migas de pan en la sopa que acompañaban con un buen vino de cosecha propia que, celosamente, mimaban y custodiaban en la antigua bodega del monasterio.
Fray Tomás, un entrañable monje, solía sentarse en la parte más alejada del relator pues le gustaba compartir sus migas de pan con sus dos amigos, Alf y Gos, que pacientemente, casi apoyando sus pequeños hocicos en sus pies, esperaban bajo la mesa  que dejase caer esos deliciosos trozos de pan.
Alf y Gos eran dos ratones blancos que compartían su vida con la de aquellos frailes que se pasaban la mitad de su tiempo rezando por todos los que, fuera de aquellos muros, vivían su trepidante mundo sin reparar casi en como el tiempo pasaba por sus vidas. Alf y Gos no sabían rezar, pero……………………….
Una vez, gracias a los reflejos de Gos, Alf se libró de que su frágil cuello fuese atrapado por el frío e implacable hierro de un cepo que, violentamente, se liberó cuando sus manos empezaban a atenazar tan delicioso manjar, con la intención de llevárselo a la boca. Gos lo cogió del rabo y tiró de él enérgicamente,………………
…………………………………………………………………………………………………………..
Alf, le pedía insistentemente a su amigo que idease algo distinto para no asumir tanto riesgo a la hora de hacerse con el manjar que tan sugerentemente esperaba pinchado sobre la madera de la trampa. Gos, le decía que el mecanismo del cepo era tan sumamente rápido y violento que no encontraba manera de pararlo interponiendo algo en su camino. Que, de momento, debían de continuar con esa estrategia que tan buenos resultados les estaba dando y que seguiría haciéndolo mientras Alf… conservase su rabo……………………………………………..
“Un momento Alf, me parece extraño que haya, justo en los aledaños  de la celda de fray Espina, un trozo de queso abandonado…”, y continuó, “…debemos de tener cuidado, seguro que es otra de sus trampas.”………………………………………
El reguero de queso condujo a nuestros hambrientos roedores a un cuarto que en su día fue un aula. Estaba vacía de muebles y parecía que no se había abierto hacía años, a juzgar por las telarañas que protegían los rincones del techo.
Una vez se encontraron los ratones dentro, en mitad de la antigua estancia, comenzaron a llegar monjes con sus capuchas, como de costumbre, cubriendo sus cabezas. En esta ocasión era para ocultar su identidad.
Portaban una escoba cada uno y, cerrando la puerta tras de si, a la voz de: “¡Qué no escapen!” y “¡Ya son nuestros de una vez por todas!”, se abalanzaron sobre los ratones con la intención de aplastar sus blancos y suaves cuerpos, de un escobazo. Éstos, con sus estómagos llenos del queso…………………………….."




Este cuento está registrado con la solicitud de registro de la propiedad intelectual num V-898-13.
http://people.safecreative.org/jose-ramon-de-cea-velasco  num 1304285020319


domingo, 29 de septiembre de 2013

CIRIACO Y EL CARACOL




Penúltimo día de septiembre; todavía hace calor en muchas partes del mundo…en Europa, en su mayor parte, ya hemos dado la bienvenida al otoño. Me gusta mucho esta época, es mi preferida; me gusta la tristeza de los árboles que primero ponen sus hojas de colores amarillos y encarnados y después las van dejando caer con extraordinaria suavidad…yo siempre he dicho que son como los ojos que se enrojecen para después llorar y dejar discurrir, por unas mejillas que dan mucha pena, esas lágrimas que nos sirven de desahogo. El ver esas hojas caer acariciando esa mejilla que representa la brisa de otoño, nos llena de ternura y nos hace reconciliarnos con la vida y apreciar lo bueno que tiene; que es mucho. Este tiempo de otoño naciente nos invita a historias románticas y recuerdos de gente que te ha contado alguna vez como estaba el valle de bonito con esos colores ocres, amarillos y todavía algún que otro, por ese querer algunas hojas tardías aprovechar la savia de vida que ya no es para ellas, verde; recuerdos de ausencia de la persona querida frente a esa naturaleza…Definitivamente, el otoño, me da vida; es mi estación preferida.
La historia de hoy, que ya os presenté en entradas de 17 de febrero y 23 de marzo, nos habla de ese verano que acabamos de dejar; nos habla de un solar con mucho calor en el que, en breve, la tranquilidad que respiraban nuestros protagonistas se va a transformar en angustia…
Esta bonita y divertida historia de una de las aventuras que afrontan diariamente nuestros amigos protagonistas, Ciriaco y Lucio, ha sido ilustrada por mi compañero, el ilustrador, Daslav Mirko Vladilo Goicovic (reservados los derechos de autor) (http://damivago.cl/), que, desde Chile, donde está afincado, ha confiado en mí y me ha premiado con su arte. Cracias, Daslav, una vez más, por haber dado vida y puesto cara y cuerpo a nuestros Lucio y Ciriaco. Quizá pronto encontremos el lugar adecuado para sacarlo a la luz. Hoy os traigo cómo empezó la ilustración que ya conocéis…
Pues por mi parte, sólo me queda desearos que terminéis de pasar un buen domingo en compañía de lo que comparto en nuestro blog, con especial sentimiento de otoño, cálido, por lo menos por estas tierras lejanas, en esta tarde en la que el Sol ya está despidiéndose de mí.
Un abrazo lleno de calor ocre desde mi ventana cara al mar que también va mostrando su bravura otoñal…pero eso es otra historia.
Otro abrazo, amigos y amigas.

José Ramón.


"Discurría la tarde, como otras muchas de aquél caluroso verano, sin más sobresaltos que el ruido de los hierbajos al moverse tocados por la brisa casi imposible de disfrutar en esos días. El calor al nivel de la hierba, lugar en el que vivía uno de los protagonistas de esta historia, era intenso, pero soportable. A pesar de la sequedad reinante, la tierra por la que se desplazaba siempre se mantenía cierto grado de humedad. También los arbustos, que a su paso encontraba Lucio, hacían más llevaderos los rigores de la estación. A él, la verdad, le traía sin cuidado si hacía más o menos calor. La casa que llevaba a cuestas le servía para protegerse de él, siempre que lo desease.
Sí lo has adivinado. Lucio era un caracol con una casa adornada por unas rayas que lo hacían muy atractivo y, a la vez, le permitían pasar desapercibido entre los rastrojos del solar en el que vivía, cuando algún peligro acechaba.
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–Buenas tardes, Lucio. ¿Cómo estás?  –dijo Ciriaco, mientras hacía un alto en su ajetreado trabajo llevando una pelota de desperdicios, que no siempre olían todo lo bien que sus amigos deseaban; de un lado para otro. 
–Bien, muy bien –contestó Lucio, mientras miraba con cara de desagrado semejante bola, que estaba siendo empujada con maestría por su amigo, el escarabajo pelotero.
Ciriaco, que en poco tiempo era capaz de recorrer el solar, solía informar a Lucio de lo que acontecía aquí y allá
Estuvieron charlando durante un rato.  
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sábado, 14 de septiembre de 2013

VIENTO DEL SUR



Hola, amigos. Siempre que llega el momento de “Viento del Sur” me dejo envolver por una atmósfera especial en torno a mi pantalla, en torno a mi ventana a vuestro mundo, y me dispongo a disfrutar el momento con toda su intensidad. Quiero invitaros a que, conmigo, lo podáis también disfrutar. El verano ya se nos ha marchado, aunque el calor, por según que partes del mundo, todavía lo estamos sufriendo unos y disfrutando otros; pero todos, con diferentes sentimientos, lo estamos despidiendo y, con los brazos abiertos, por lo menos en mi caso, dando la bienvenida al otoño. Época de nostalgias, romanticismo y calores…pero de los que proporcionan nuestros amigos, compañeros o nuestra familia. Precisamente, “Viento del Sur”, nos habla no sólo de tiempo de calor, de Sol implacable, sino también de noches acogedoras, de mantos de luces, de sonidos lejanos de animales que vagan en busca de comida, del calor de la familia; también de preocupaciones, pues la vida de los nómadas, protagonistas de esta historia, está repleta de ellas: nunca se sabe qué traerá el día que se avecina…el desierto es así de implacable, de acogedor y también de frío…el desierto es muchas veces como la vida, con sus calideces y sus frialdades. El desierto nos enseña a vivir, a disfrutar de lo importante, a descartar lo superfluo, a quitarnos el peso de lo inútil, de lo ridículo. Esto lo sabía Ahmed y así parecía trasmitírselo a su pequeña Haira. (La historia la habéis podido ir conociendo en las entradas de 3 de marzo, 23 de agosto, 1 de diciembre y 8 de diciembre de 2012 y la última el 5 de abril de este año). Marta Rivera Ferner (reservados los derechos de autor) (http://www.ediciona.com/marta_rivera_ferner-dirf-3027.htm http://paistodojunto.ultra-book.com/), es la artistaza que da vida a mi historia; da vida a nuestra historia, suya y mía, porque así lo considero cuando hago equipo con los magníficos profesionales con los que trabajo: comparten sus ilustraciones y les entrego mis ilusiones, es todo relativo al espíritu de equipo en el que tanto creo. Gracias una vez más, Marta, por haber querido compartir conmigo este proyecto que tanto deseamos que pueda ver la luz…personalmente creo que las ilustraciones son de una calidad difícil de igualar.
Pues nada más por hoy. Que la mirada ilusionada de Ahmed os contagie y os permita, al menos en los momentos en los que disfrutamos del calor de nuestra compañía, volar a su mundo en el que disfrutar de lo necesario, que realmente es menos de lo que creemos y vale más de lo que le concedemos, es la base de la felicidad…quizá debamos intentar seguir su ejemplo…lo dejo aquí…mi tiempo se ha acabado por hoy J
Buenas noches a todos y recibid un cariñoso saludo desde tierras lejanas.

José Ramón.


“También, en esas noches, Zaila y Ahmed aprovechaban para transmitir a sus hijos las normas de respeto a los mayores, muy unidas a los principios y costumbres por los que se rigen las gentes del desierto. Y, por supuesto, las normas básicas para sobrevivir en tan inhóspito, peligroso y, a la vez, cautivador entorno; con sus arenas formando las altivas dunas;   su viento que castiga la piel de los seres vivos que lo recorren, como si de perdigones se tratase; y, sobre todo, su bóveda estrellada que tantas miradas de esperanza, sueños y proyectos, captura.”


domingo, 1 de septiembre de 2013

¡¡ESTAMOS YA EN LAS 5.000 VISITAS!!



Hola amigos. Ya os echaba de menos y no encontraba el momento de poder acercarme a nuestro espacio y encontrarme de nuevo con vosotros. Llevo una época un poco agobiado de trabajo y no me permite pasar todo el tiempo que quisiera y solía, con vosotros. Pero de hoy no podía pasar. ¡¡Estamos ya en las 5.000 visitas!! Enhorabuena a todos vosotros por haber hecho que nuestro salón en el que compartimos ilusiones haya llegado a estar tan visitado. No cabe duda de que hemos creado un espacio en el que nos encontramos muy a gusto, como en casa, como en el típico café de otros tiempos en el que el olor rancio de sus paredes se mezclaba con el aroma de un buen café o con el de un acogedor té. Yo ahora estoy con mi té caliente a mi lado y disfruto de este rincón en el que unos privilegiados, nosotros, nos sentimos solitariamente acompañados.
Pues sí: estamos de celebración y mi querido Juan M. Moreno (todos los derechos reservados), (http://suripatagonia.blogspot.com.es/), que ya conocéis y sabéis de su arte, pues ha sido el artífice de las bonitas ilustraciones que han dado vida a “El Globo de la Vida”; ha querido compartir esta celebración de la manera que mejor lo sabe hacer. Este bonito dragón (no estoy seguro de que sea un dragón…quizá Juan nos lo aclare) nos lleva volando, a través de estos 5.000 momentos de paz vividos entre todos nosotros, camino de los seis mil, que ya están ahí al lado. Gracias, Juan, de corazón, por haber querido compartir con nosotros esta celebración. Recibe un fuerte abrazo de agradecimiento por tu elegante, simpático y agil “animalito” que nos cuenta que el viento vuela y que pronto estaremos celebrando un nuevo hito.
Y a todos vosotros, que sé que ya se os están acabando las vacaciones (yo no he tenido así es que no os quejéis…) pues os veo de nuevo por aquí, os deseo que paséis un buen domingo y que disfrutéis de esta nueva celebración.

Un cariñoso saludo a todos.
José Ramón.

sábado, 10 de agosto de 2013

SEGURO QUE SABES QUIÉN SOY...

 



Queridos seguidores; queridos amigos, os traigo hoy, en la línea de la entrada anterior, los bocetos realizados para dar forma a alguna de las ilustraciones, ya presentadas en estas páginas, que dan vida a “Seguro que sabes quién soy…”.
Ellas, como ya os he comentado en entradas anteriores, son fruto del arte de esta extraordinaria ilustradora valenciana de nombre  Verónica G. Valencia (reservados los derechos de autor), (http://laverovalencia.blogspot.com.es/) . Vero, gracias por permitirnos admirar el proceso que sigues para dar forma a estas ilustraciones tan bellas. Nuevamente debo decirte que ha sido una suerte y un verdadero placer poder haber compartido contigo este trabajo. Gracias por ello.
A vosotros, amigos, deciros que podéis, si lo deseáis, visitar las entradas de: 10 de marzo, 25 de julio, 15 de septiembre, 17 de noviembre y 12 de enero y recordar y disfrutar de esta romántica historia/adivinanza. Espero que la disfrutéis una vez más y que paséis un agradable rato en nuestra compañía.
Aprovecho para desearos a todos que terminéis de disfrutar felizmente este verano al que todavía le queda mucho tiempo de estar entre nosotros.

José Ramón.
 
¿Sabes ya quién soy?
Bueno, te doy más pistas.
 

(nº de registro de la propiedad intelectual 09/2010/2757)

http://people.safecreative.org/jose-ramon-de-cea-velasco  num 1108139856488


sábado, 13 de julio de 2013

EL GLOBO DE LA VIDA





Hola, queridos seguidores de este blog. Bienvenidos a una nueva cita con la literatura infantil, aunque en este caso, en el caso de “El Globo de la vida”, podríamos decir que se trata de un cuento que disfrutarán de igual manera los niños y los mayores: es un cuento que no tiene una edad-objetivo definida.
El 24 de junio del año pasado (¡ya hace más de un año! ¡El tiempo vuela!) esta historia se asomó por primera vez a nuestro blog. Hoy, un año y casi un mes después, lo vuelve a hacer. Os la traigo, de la misma manera que entonces, pero, en esta ocasión, acompañada por algo que a los que escribimos este tipo de historias nos gusta mucho y es, ni más ni menos, el ver cómo se van dando los pasos desde que una ilustración, que acompañará parte del texto, se concibe hasta que sus trazos rápidos, que plasmaban la idea inicial, se van haciendo firmes y van dando vida segura a los personajes. Aquí os traigo el boceto inicial de una ilustración ya conocida por vosotros, al menos por los antiguos del blog. El autor, me permito recordaros que es un muy buen ilustrador argentino, muy realista como os dije en su momento, de nombre Juan M. Moreno (todos los derechos reservados, http://suripatagonia.blogspot.com.es/), al que desde aquí, una vez más, envío un fortísimo abrazo de agradecimiento que espero que llegue con toda su fuerza a tierras argentinas (La Plata).
Bueno, amigos, os dejo con las cálidas corrientes de aire y la incertidumbre de Justino en su viaje en El Globo de Vida.
¡Disfrutadlo! Si así ha sido, me gustaría recibid vuestros comentarios, en anónimo o con vuestro nombre (prefiero esto último), pues ello da vida al blog y lo hace más vuestro; más nuestro.
Un afectuoso saludo.
José Ramón.


El “Globo de la Vida” es una historia de fantasía en la que, de la mano de Justino, realizaremos un ilusionante y, a la vez inquietante, viaje en globo. ¿La finalidad? De momento no la desvelo y os dejo a vuestra imaginación el trabajo de completarla.
En este relato se ensalza, fundamentalmente, lo importante que es la familia en la vida de una persona y el cariño que debe existir entre sus miembros.


“Esta historia que paso a contar, me la contó en su día el protagonista de la misma, aunque yo no me la he llegado a creer nunca. Algo tan maravilloso no ha podido llegar a suceder. De todas formas, como me la contó, hoy yo la relato aquí.
Justino era un hombre que ya pasaba de los treinta. Vivía en una pequeña casa de campo que en su día formó parte de lo que estaba llamado a ser una granja muy productiva, de las mayores de la comarca, si no llega a ser por la desgracia que sufrió en su niñez. Dedicaba todo su tiempo y sus esfuerzos a cuidar de su abuela, ya anciana y desde hace años impedida. Cuando podía, y el cuidado de ella se lo permitía, con su vieja furgoneta realizaba encargos y transportes  que le reportaban un dinerillo con el que iban sobreviviendo los dos, más mal que bien.
Pertenecían, en su tiempo, a una familia adinerada; pero debido a la desgracia que cayó sobre ellos cuando Justino tan sólo contaba con nueve años, les hizo tener que ir vendiendo las tierras que rodeaban la casa, hasta donde la vista alcanzaba, y las reses, cuya magnífica carne vendían a buen precio en los mercados de la zona.
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Él me seguía contando…
Un buen día acababa de llegar de hacer unos transportes cuando de repente, al bajarse de su furgoneta, vio uno de esos grandes globos de colores que, en los días de buen tiempo, se divisan surcando los parajes  como aquél en el que vivían Justino y su abuela.
Ante su asombro, el inmenso globo de bonitos colores tomó tierra muy cerca de donde él se encontraba. Lo venía conduciendo un hombre de edad difícil de calcular, pero con una sonrisa y mirada especiales. Con un gesto de la mano lo invitó a subir a su nave. Él, Justino, no supo el porqué accedió a la invitación, sin conocerle de nada y, sobre todo, porque debía atender a su abuela que llevaba toda la mañana sola. No lo supo, pero lo hizo.
Subió a la cesta del globo con la ayuda, sin mediar palabra alguna, de aquel cautivador hombre. A continuación el quemador soltó un chorro de fuego y el globo comenzó a elevarse. Empezaron a meterse entre las nubes blancas que esa mañana cubrían parte del cielo, mientras Justino veía alejarse su casa, desapareciendo de su vista, con cierta preocupación.
Pasaron entre ellas un tiempo que Justino fue incapaz de calcular. Estaba un poco asustado pues se decía cómo había sido tan imprudente de subirse a ese artefacto, sin saber a dónde iba, ni quién era ese hombre que con maestría lo guiaba, ni, sobre todo, cuándo iba a regresar.
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¡Por fin, salimos de las nubes!, dijo aliviado al ver de nuevo su casa  y que estaban descendiendo.
Mientras lo hacían vio un montón de vacas que pastaban plácidamente  y, pensativo, concluyó que no las recordaba cuando subió a la cesta del aerostático.
Tomaron tierra a unos doscientos metros de la casa  y rápidamente se bajó, despidiéndose del impasible tripulante que había permanecido en silencio todo el viaje, agradeciéndole la invitación.
Se encaminó hacia la casa con larga zancada, extrañándose de no ver su vieja furgoneta aparcada junto al porche.
De repente, de la casa salieron un corpulento señor acompañado de dos chavales..............................

–Quédese con nosotros a cenar –le invitó agradecido, Damián.
Justino declinó la invitación y se disculpó por ello, pues debía regresar a su casa…aunque no sabía muy bien si eso era ya posible. Estaba muy preocupado por su abuela.
Se despidió de ellos y se dirigió hacia donde su impasible piloto lo esperaba; aunque ignoraba el motivo del porqué lo hacía.
Ya en el aire, de nuevo entre las nubes, trató de sacarle algunas respuestas al dueño del inmenso artefacto, pero..............................................................”





Este cuento está registrado con el nº de registro de la propiedad intelectual  09/2010/2757 y en 



domingo, 30 de junio de 2013

"COSME Y LA TRUCHA" en ILUSTRATOUR.



Queridos seguidores, queridos amigos, hoy os traigo de nuevo a Cosme y su trucha, casi un año después de presentaros esta historia: fue el pasado 17 de julio de 2012. Os recomiendo que os deis una vuelta por esa entrada y recordéis los entrañables pasajes que os ofrecí en este blog. “Cosme y la Trucha” ha sufrido un camino marcado por la poca profesionalidad de la primera ilustradora que se comprometió con él: más de un año estuvo parado sin explicación alguna…¡allá ella! porque la historia reclama a un buen ilustrador. Así lo ha comprendido Tania Rico Fernández (reservados los derechos de autor.  http://www.tristania.es/   http://artenuntris.blogspot.com.es/), ilustradora llena de gusto y sensibilidad que irradia por los cuatro costados: de eso se da cuenta uno cuando pasas unos minutos en conversación con ella: es paciente, responsable y sobre todo, muy profesional. Tania es Asturiana, como Laura Vazval (¡Qué empiece el espectáculo!) y Jezabel Reigada García (Celebración 4.000 visitas). Asturias da buenas profesionales de la ilustración y mi relación con esa maravillosa tierra, que empezó hace ya algunos años y que desde Valencia sigo teniendo muy presente, propicia que ese “feeling” con aquella buena gente se traduzca en colaboraciones realmente buenas y de calidad. Al buen hacer de “mis” asturianas se une su responsabilidad en llevar a cabo nuestros acuerdos verbales, como si los hubiésemos hecho por escrito…son gente de honor y me enorgullezco de eso y, así, lo comparto con todos vosotros. Tania ha estado trabajando en “Cosme y la Trucha” y ha completado con esta historia su portfolio que presentará en la Feria Internacional de la Ilustración, “ILUSTRATOUR”, que empieza esta semana en Valladolid. Una parte de la muestra que lleva a tierras castellanas es la que os traigo hoy aquí. Tania, desde aquí te agradezco el que estés compartiendo conmigo esta historia y te deseamos, todos los que hacemos posible este blog, muchas suerte en Valladolid. Un fuerte abrazo para ti cuyo calor espero te acompañe en estos días.
A todos vosotros, mis seguidores, espero que os guste. A mí, personalmente, me encanta.
Con el deseo de que disfrutéis de esta nueva entrada, me despido en este último domingo de junio, de todos vosotros, con un cariñoso saludo.
José Ramón.

"Era, Cosme, el protagonista de esta historia, un niño más pequeño de estatura de lo normal y bastante delgado, para su edad. Su constitución y su extrema delgadez llamaban la atención: el resto de los niños eran más bien fuertes, como corresponde a un pueblo de montaña en el que se desarrolla el cuento que voy a relatar. A parte de su aspecto físico, Cosme tenía un pequeño problema: tartamudeaba un poco, sobre todo cuando se ponía nervioso. Esto y, como digo, su aspecto físico, hacía que Cosme viviese un poco aislado del resto de niños. Nadie quería ir con él para evitar ser mofa del resto de amigos."

Este cuento está registrado con el nº de asiento 09/2010/2757 en el registro de la propiedad intelectual,
 y en:
http://people.safecreative.org/jose-ramon-de-cea-velasco  num 1108179882836

sábado, 8 de junio de 2013

LÁGRIMAS POR UNA AMISTAD




Buenas tardes, queridos seguidores de esta página en la que comparto lo que puedo de mis historias con todos vosotros.
 Hoy os traigo de nuevo a los protagonistas de este cuento, Jonás y la simpática Clara…bueno, Jonás también lo es, a la vez de una buena persona…quiero decir de un buen sapo. Estos dos buenos amigos, con el fondo de su acogedora charca, me transportan a los días en los que, de pequeño, también jugaba en un espacio parecido. Cuando entro en esta historia para releerla siempre me invade una sensación de plácida tranquilidad, aunque lo que se vive en ella nos hace estar un poco en tensión por…
Mi compañera, la  ilustradora Alejandra Morenilla Parada (reservados los derechos de autor) (http:// amorenillailustracion. blogspot.com.es/), con su inigualable manera de dar vida a los personajes a los que se enfrenta, comparte conmigo la satisfacción de poderlo traer a este blog para haceros pasar, espero que así sea, un rato agradable en la calidez de vuestros hogares o rincones preferidos. Gracias, Ale, una vez más, por esta bella ilustración. Recibe un afectuoso abrazo.
Otras entradas de esta historia las tenéis en los meses de enero, febrero, marzo, agosto y septiembre del año 2012, y en enero de este 2013. 
A vosotros, comentaros que estuve el otro día visitando la Feria del Libro de Madrid y aproveché para ponerme en contacto con todas las editoriales que allí estaban representadas. Les entregué mi tarjeta con la esperanza de que nos visitasen en este blog, y que se enganchasen a nuestras historias…espero que así sea y podamos disfrutar todos nosotros de ver finalmente estas ilusiones encuadernadas y en las librerías, al alcance de aquellos para los que han sido escritas e ilustradas. ¡A ver si es verdad!
Mientras tanto, os envío el más cariñoso de los saludos en esta tarde noche de  principios de un junio que, por aquí, en España, parece más que sea marzo.

José Ramón.

"Por su parte, Clara, se podría decir que era una rana muy atractiva, a los ojos de un sapo. Lo que más la caracterizaba era su alegría y vitalidad. Ciertamente era una rana muy juguetona y divertida..."

Este cuento está registrado con el nº de asiento 09/2010/2757 en el registro de la propiedad intelectual,
 y en:

sábado, 25 de mayo de 2013

¡¡NUEVO HITO ALCANZADO: 4.000 VISITAS!!





Hola amigos. De nuevo con vosotros por motivo de celebración: ya acariciamos las 4.000 visitas, algo que parecía muy lejano hace poco tiempo. Son cuatro mil deseos materializados por querer estar juntos; cuatro mil anhelos por querer sentir, por querer apartarnos de nuestro mundo e introducirnos en el mundo de las ilusiones; cuatro mil muestras de que nos necesitamos mutuamente: vosotros a mí, pues os brindo mi compañía cuando la buscáis y a algunos de vosotros mi amistad; y yo a vosotros que me incentiváis y me estimuláis a seguir compartiendo lo que escribo y mis compañeros ilustran. Precisamente hoy, os quiero presentar a otro de ellos: ante vosotros Jezabel Reigada García(reservados los derechos de autor) www.domestika.org/portfolios/jezabel_reigada
y https://www.facebook.com/JZBLRG  (aquí os aconsejo el marcar en “me gusta”, pues merece la pena). Jezabel es una magnífica ilustradora asturiana con la que comparto un proyecto desde hace tiempo y espero que pronto os pueda mostrar sus entrañables dibujos. Gracias, Jeza, por haberme prestado parte de tu arte para esta celebración que tanto significa para todos los que hacemos posible este blog. Me enorgullece formar equipo con alguien que tiene tanta sensibilidad al interpretar un texto, como eres tú. Un cariñoso abrazo.
Y a todos los que estáis detrás de vuestras pantallas: ¡enhorabuena por este nuevo logro! Por mi parte, sólo me queda decir gracias y mil gracias por esta nueva celebración que no hubiese sido posible sin vosotros.

De nuevo un afectuoso saludo para todos.


José Ramón.



PD: aprovecho para pediros disculpas por las “encuestas” que coloco en la parte superior derecha de la página, pues no funcionan del todo bien…es más, ¡funcionan del todo mal! Por ello quiero reiteraros que me gustaría saber vuestra opinión sobre las entradas que publico y, como no funciona el sistema de las “encuestas”, que lo hagáis mediante  vuestros comentarios en las entradas (pueden ser “anónimos”, pues el sistema os lo permite y a mí me es muy válido también. No tenéis el porqué revelar vuestra identidad si no queréis). Animaros, por favor. Gracias de nuevo. Otro afectuoso saludo.

miércoles, 15 de mayo de 2013

TEJAS, ESPUMA Y SAL.



Buenas tardes desde Madrid, desde donde os escribo, en este día de S. Isidro, patrón de todos los madrileños entre los que me encuentro desde el día que nací J.
Tras unos meses en los que al final he podido realizar la última revisión de mis restantes nueve cuentos (ya son veinte el total), los he registrado oficialmente para podéroslos ir presentando en esta página. Creo que son unos cuentos que mantienen la línea de los once primeros, aunque creo que mejor escritos; no sé, eso lo iréis apreciando vosotros. Yo, por mi parte, estoy muy satisfecho del resultado.
Hoy os quiero traer aquí uno que me transmite, siempre que lo leo, muy buenas sensaciones; sobre todo, me transmite tranquilidad y equilibrio. Creo que es un cuento lleno de vida y ternura. Lo escribí en un período que, por motivos de trabajo, estuve viviendo en La Coruña (A Coruña si lo decimos en gallego), Galicia. Allí, frente al mar, y con unas gaviotas patiamarillas anidando en un tejado cercano, nació esta historia que ahora comparto con vosotros.
Por cierto, posiblemente en estos momentos ya, una magnífica ilustradora –como todas/os los/las que aceptan el compartir conmigo mis proyectos-, haya decidido dar vida a mis gaviotas: Violeta y Galvia. Espero que pronto podáis admirar y disfrutar de su arte.
Sólo me queda desearos que os pongáis cara a la brisa marina que, acariciando las popas de los pesqueros descansando al abrigo del modesto puerto, os llena los pulmones de ese aroma que nos habla de Tejas, Espuma y Sal.
Un cariñoso saludo a todos  y que disfrutéis de lo que para vosotros he escrito.

Dejándonos mecer por las cálidas corrientes de aire que acariciaban aquel bonito y discreto puerto pesquero, nos adentramos en el mar disfrutando de la blanca, salada y divertida espuma…¿Nuestros guías? Pues dos  bellas gaviotas patiamarillas: Galvia y Violeta que, a través de esta historia, nos cuentan algo de su forma de vivir y de sus ilusiones…sí ellas también las tienen; y nos enseñan a compartir con ellas espacios que en principio los tenemos reservados a nosotros. Esta entrañable historia nos habla de respeto y cariño por los animales mientras sentimos el suave roce de la brisa marina. 


Lo bueno que tienen las corrientes de aire, entre otras cosas, es que, aprovechadas convenientemente, ayudan a recorrer grandes distancias con un esfuerzo mínimo.
Eso lo sabían de sobra Violeta y Galvia: una pareja de gaviotas, de pico y patas amarillas, que llevaban ya un par de años volando juntas; unas veces, en alta mar, dejándose mecer por aquellas cálidas corrientes de aire; otras, formando parte de esa escolta que anuncia la llegada de un barco de pesca en su regreso a casa, tras toda la noche faenando, cargado de pescado.
― Au-kyee-Kyee…―decía Violeta, contenta por todo lo que se avecinaba…
― Au-kyee-kau-kau-kau ―contestaba Galvia, feliz también por las ilusiones que llevaban compartiendo en los últimos días.
Ese sonido que puede parecer de angustia y extremada agonía, en realidad es una parte entrañable de los pueblos bañados por el mar y sin la que no se concibe la vida en ellos. Los quejidos de las gaviotas interpretan los “solos” de la melodía marina, en la que el murmullo suave y rítmico de las olas al romper en la playa, junto a las roncas bocinas de los barcos en sus llegadas y partidas de los puertos, representan el acompañamiento.
Así se estaba comunicando la pareja de gaviotas patiamarillas mientras surcaban los cielos a escasas millas de la costa. Trataban de adivinar, entre la calima que a aquellas horas de la mañana abrazaba el litoral, la llegada de alguno de los barcos pesqueros, con las bodegas llenas de pescado, que regresaban a sus hogares tras una noche de trabajo agotador entre el vaivén de las olas, el sudor de sus frentes y el penetrante olor a gasoil. Así, solucionarían sus problemas de alimentación para el día que estaba aún despertando.
― Galvia, debemos decidir dónde vamos a colocar el nido ―dijo Violeta con cierto aire de preocupación―. En pocos días será la puesta de huevos y debemos pensarlo bien para que nuestros polluelos crezcan seguros ―concluyó, asumiendo ya la responsabilidad de su futura maternidad.
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Mira esa ola que se está formando. Dijo Violeta mientras se lanzaba sobre ella: le apasionaba mezclarse con la espuma que se iba formando, para a continuación nadar impulsándose con sus patas provistas de unas muy eficientes membranas que unían sus dedos. Estaban felices pensando que pronto serían padres de tres o cuatro polluelos a los que les enseñarían todo lo que ellas sabían.
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― Papá, ¿cuándo vas a arreglar la antena de la televisión? Siempre se fastidia cuando estoy viendo la serie que ponen todos los martes y ya sabes que me gusta mucho ―le dijo a Armando su hijo, enfadado porque su padre le prometía y prometía…, pero la antena seguía estropeada.
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Ahora la urgencia era terminar, sin dilación, de acondicionar el nido que no estaba todo lo protegido y seguro que se requería, debido al adelanto imprevisto. Por ello, aunque las gaviotas nunca dejan sus huevos sin cuidado ―tratan de evitar que puedan ser comida de animales depredadores, incluso de otras gaviotas; y los protegen de la acción de las personas que, de vez en cuando, solían subir al tejado para destruir sus nidos y los huevos en su interior, y así evitar el molesto trajinar de estos animales sobre las tejas y, sobre todo, sus incómodos excrementos que todo lo corroen―, decidieron salir las dos a la vez: Violeta a procurar comida para ambos, y Galvia…………………………………………

Ya arriba, Armando se topó con un nido a medio hacer con tres huevos muy grandes y muy bonitos en su interior. Se quedó mirándolos, ensimismado, con ganas de cogerlos, pero…reparó en que eran de gaviota y, mirando asustado en todas direcciones, trató de descubrir dónde se encontraba la pareja a la que pertenecían. Sabía lo agresivas que son esas aves………………………………………………………
― Ahí va el primero ―lo lanzó Armando cuando comprobó que su hijo estaba preparado para, con la red que sostenía con ambas manos, amortiguar la caída del óvulo.
Lo lanzó y…cayó en la red. Lo sacó con cuidado, Carlos. Su padre lanzó, entonces, el segundo y…pluf………………………………………………
― ¡Kyow, kyow! ―era la señal  de peligro que Violeta lanzó al aire cuando a lo lejos -que lo estaba y mucho-, gracias a su magnífica vista, divisó un humano en las proximidades del nido.


Este cuento está registrado con la solicitud de registro de la propiedad intelectual  num V-898-13.